«La virgen se está peinaaaando…» ya tenemos las fiestas 2024 a la vuelta de la esquina, y….
Las fiestas de Navidad suelen ser una época de unión familiar, pero también pueden convertirse en un desafío cuando tienes hijos e hijas peques. Cambios de horario, múltiples visitas, y las constantes opiniones de familiares pueden hacer que estas fechas sean agotadoras. Pero no estás sola: aquí tienes 5 tips que te ayudarán a proteger a tus criaturas y a la vez vivir unas fiestas más tranquilas, respetando tus decisiones sobre porteo ergonómico, lactancia, colecho y crianza.
1. El porteo ergonómico, tu mejor aliado en Navidad
Un buen portabebés puede convertirse en tu salvación durante las reuniones familiares:
- Protege a tu bebé del exceso de estímulos: luces, ruido, y demasiadas personas queriendo cargarlo.
- Evita los «manos ajenas»: Portear a tu bebé cerca del pecho y a la altura del beso, creando un espacio seguro y cálido.
- Facilita el sueño en movimiento: Mientras visitas diferentes casas, tu bebé puede dormir tranquilo/a porteado/a, sin necesidad de cuna o cambios de lugar.
Tip extra: Un cobertor de porteo es ideal si vas a salir al frío y quieres mantener a tu bebé abrigado sin necesidad de abultadas capas de ropa.
2. Responde con firmeza y amabilidad
Las fiestas suelen venir acompañadas de comentarios como:
- «¡Déjalo durmiendo en el sofá, no pasa nada!»
- «¿Todavía le das teta?»
- «Déjalo llorar un rato, no lo malcríes tanto.»
No necesitas justificar tus decisiones, pero una respuesta amable y firme puede evitar discusiones:
- «Gracias, pero está más cómodo la mochila.»
- «Sí, seguimos con lactancia porque nos funciona genial.»
Si la situación se pone incómoda, retírate a un lugar tranquilo con tu bebé para calmarte y protegerlo del exceso de estímulos.
3. Respetar las rutinas de tus hijos e hijas es esencial
Aunque es inevitable que las rutinas de comidas/baño o sueño cambien durante las fiestas, trata de mantener algunos elementos clave para tu bebé:
- Siestas y horarios de sueño: Usa el porteo para ayudar a que duerma en movimiento si no puedes encontrar un espacio tranquilo.
- Momentos de tranquilidad: Busca un rincón apartado donde tú y tu bebé puedan relajarse si todo se vuelve abrumador, la gente cantando y gritando.
- Alimentación: Si le das pecho, prioriza esos momentos de conexión y miradas únicas, sin importar lo que piensen los demás. Recuerda que los peques crecen y el tiempo vuela, vale la pena disfrutarles.
4. Maneja el tema del azúcar con diplomacia
Es común que los familiares o amigos ofrezcan dulces, polvorones, nata o chocolate de pasteles, o comida no adecuada para tu bebé sin consultarte. Para evitar conflictos:
- Informa con anticipación: Antes de la reunión, comunica tus preferencias: «Preferimos evitar el azúcar, pero puede comer frutas o snacks saludables.»
- Lleva tus opciones: Tener snacks saludables a la mano ayuda a evitar discusiones y ofrece alternativas a los familiares bien intencionados.
5. Pon límites con cariño (y sin culpas)
Los familiares suelen actuar desde el cariño, pero eso no significa que debas ceder a todo:
- El derecho al «no»: Si no quieres que besen o carguen a tu bebé sin permiso, exprésalo claramente: «Estamos evitando virus e ingresos, preferimos que lo saluden sin contacto directo.»
- Tu prioridad es tu bebé: Aunque pueda incomodar a algunos familiares, tu responsabilidad es el bienestar físico y emocional de tus hijos, no complacer a todos.

Estas fiestas pueden ser un gran momento para reforzar el vínculo con tu bebé y practicar una crianza consciente. El porteo ergonómico, la lactancia, y tus decisiones como madre son herramientas poderosas para proteger y cuidar a tu criatura en medio del caos navideño.
¿Has vivido alguna experiencia parecida durante estas fechas? Déjanos tus comentarios y comparte este artículo con otras madres que podrían necesitar estos consejos. ¡Felices fiestas!
Gemma Guillamón.-



