Entrenar después del parto puede ser un desafío, pero la combinación de entrenamiento de fuerza y porteo puede ser tu mejor aliada. Aquí te cuento por qué el entrenamiento de fuerza es crucial para la salud femenina y cómo el porteo puede integrarse de forma segura y cómoda en tu rutina ya durante el posparto.
¿Por qué el Entrenamiento de Fuerza es tan importante para nosotras?
El entrenamiento de fuerza es esencial para la salud femenina en muchas formas: ayuda a fortalecer huesos y articulaciones, es vital para la salud hormonal, y tiene un impacto positivo en el estado de ánimo y la energía. En particular, entrenar fuerza contribuye a regular niveles de hormonas como el estrógeno, lo que ayuda a reducir los síntomas de síndrome premenstrual y a prevenir enfermedades a largo plazo como la osteoporosis.
Además, mantener y aumentar la masa muscular mejora la resistencia física y la postura, aspectos fundamentales después del embarazo, cuando el cuerpo necesita más soporte y fuerza para adaptarse a los cambios.
Porteo + Entrenamiento de Fuerza: La combinación perfecta
Poder entrenar llevando a tu bebé en el portabebés es una gran ventaja, sobre todo si tienes poco tiempo. Los mejores portabebés para entrenar son el fular rígido y el meitai, ya que permiten mantener al bebé bien ajustado al cuerpo y son menos voluminosos que las mochilas de porteo, que pueden incomodar por el cinturón y las asas acolchadas.
Aquí tienes algunas ideas de ejercicios que puedes realizar con tu bebé mientras porteas:
- Sentadillas: Con el peso del bebé, ¡aumentas la resistencia! Realiza sentadillas controladas para fortalecer piernas y glúteos.
- Remo con Mancuernas: Fortalece la espalda con movimientos de remo, cuidando siempre la postura.
- Patada de tríceps y Curl de bíceps: Agrega mancuernas y realiza movimientos controlados para tonificar brazos y hombros.
- Press de hombros: Siempre con control y cuidado, fortalece tus hombros mientras tu bebé está cerca y seguro.

Si es tu primera vez entrenando después del parto, lo ideal es comenzar en casa con movimientos básicos y en un ambiente cómodo para ti y tu bebé. Conforme ganes confianza y fuerza, puedes llevar tu entrenamiento al parque o al gimnasio, siempre priorizando la seguridad y asegurando que el bebé esté bien colocado en el portabebés.
Recuerda: ¡cada repetición te ayuda a ganar fuerza, y cada entrenamiento es un momento más de conexión con tu bebé!
Gemma Guillamón.-


